Anoche cambiamos la rutina por una cena, buena música y una celebración que se disfrutó de principio a fin.
Nuestros adultos mayores fueron los protagonistas de una noche pensada para engreírlos, hacerlos bailar, reír y pasarla bonito, como se merecen.
Y como quedaron demasiados buenos momentos para una sola publicación… aquí va la primera parte de esta gran noche.
El Nuevo Lince.
José Aliaga